Música popular bailable y urbana hechas con respeto, bienvenida a Lucas

El dueto Alexander Abreu ft Velito, el bufón, llegó a la cima del Lucasnómetro, y si bien agradable resultó la noticia para los seguidores de ambos, también sorprendentemente favorable lo fue para el Proyecto Lucas; que, a poco tiempo de ser transmitido el espacio en horario vespertino, las redes reaccionaron con una respuesta muy halagüeña.

Cerca de las cinco de la tarde más de 20 000 personas respondieron con sus likes y respectivos comentarios; la cifra en la noche se mantuvo in crescendo. Y esto, sin dudas, además de mostrar cuanto se sostiene el trabajo de retroalimentación de Lucas con sus redes, afirma cómo está funcionando hoy el mercado de la música cubana en el cual, aunque los medios no siempre lo muestren tal cual, está siendo ocupado con rapidez por la música urbana.

El día en que los músicos presentaron el video clip “Silencio”, Alexander reiteró que la música popular bailable de estos tiempos tenía que acercarse a lo que estaban produciendo estos chicos desde lo urbano, porque muchos de ellos sin preparación académica -ciertamente- cuentan con un valor adicional que refleja qué se escucha y se siente en la calle.

En ese sentido, agregó: “nos toca a nosotros, los de un poco de mayor experiencia, conducirlos por buenas maneras, que sepan que respetar al público significa crear letras populares no chabacanas; y eso es “Silencio”, un tema de crecimiento y superación personal, dicho con una sabrosura y una sabiduría popular que responde a la manera en que siente el pueblo. Muchos de estos jóvenes están moviendo al pueblo, por eso hay que apoyarlos, de igual manera los músicos como las instituciones culturales de este país”.

Lo cierto es que la afirmación del importante músico y líder de Habana D´ Primera está siendo privilegiada por la aceptación popular, y el video “Silencio” habla por sí mismo. La concentración de “gente de a pie” que acompaña a los protagonistas en el video, como un gran personaje, muestra cuan representados están en la letra y la armonía conceptual del audiovisual.

Sin dudas, el mejor tema del joven Velito, el bufón, logró ya gran parte de su cometido: insertarse en el imaginario popular de estos tiempos, con una canción que habla en modo genérico de muchos yo.

Se coloca el tema “Silencio” en la cima del Lucasnómetro y sin dudas representa una responsabilidad y un compromiso para lo que tanto se nombra como interrelación generacional.

¿Qué sucederá con esta u otras propuestas de similar corte? Es muy pronto para dilucidarlo; lo cierto que este video que unió a Alexander Abreu y a Velito, el bufón, dirigido por Lixuan Licea gusta y más allá de lo estético propone, confirma, insta y promueve un buen hacer, distante de estereotipos que intentan tapar una realidad que se muestra a cada paso en materia musical.

Hay formas locutivas, melódicas, repetitivas muchas veces sí, más originales otras que hablan de quiénes somos y siempre que en ellas prevalezca el respeto, pues, bienvenidas a Lucas.

Tony Arroyo, rostro fundacional del Proyecto Lucas

Breve entrevista al actor y comunicador Tony Arroyo, primer rostro que condujo a Lucas a la preferencia del televidente.

Tony Arroyo suele hacer el tiempo, -aunque no lo tenga- cuando se trata de Lucas. Una de esas experiencias que, dada su singularidad, han marcado un antes y un después en su trayectoria artística.

Llegó al espacio de manera inesperada, y muchas veces de la misma forma tiene que abordarlo, tal vez porque es de esas vivencias que nunca se apagan, aun cuando sean otros los rumbos personales y profesionales tomados. Lo cierto es que Tony Arroyo sentó una manera de asumir el hecho artístico que, a la manera de Lucas, no tiene posibles comparaciones.

Su espontánea y natural forma de conducirse, premisa esencial desde la idea original de Orlando Cruzata, sentó las bases de lo permanece aun como recurso comunicacional: la sátira, la burla en su justa dimensión para desacralizar maneras establecidas y crear, así, un decir-hacer propios.

Lucas celebra sus primeros 26 años, y en estos momentos en que el espacio muestra en cada salida al aire momentos especiales, a partir de la singular edición que su director le concede, qué bueno compartir la experiencia de Arroyo, para quien el tiempo junto a Lucas es siempre memorable.

¿Cómo defines a  Lucas?

“Lucas fue algo pequeño y único que caló muy bien hace 26 años porque rompió esquemas. Trajo a la televisión el video clip cubano, y la conducción fue por otros derroteros; se salió de lo trillado, algo que todavía se agradece.”

¿Cuánto dejó en el actor y presentador que eres hoy?

“Nunca había hecho algo en primicias, un programa pensado para mí. Orlandito se me acercó un día en la entrada de la televisión (por la calle M); yo estaba sentado en la escalera y me contó lo que quería y me pareció súper, porque se saltaba lo establecido. Hicimos muy buena comunión, ninguno de los dos puso el ego a pelear sino a construir algo único y lo logramos.”

El videoclip cubano ha logrado un sitio importante dentro de la cultura de esta isla. ¿Dónde está a tu juicio el mayor acierto de su crecimiento?”

“A mi juicio Lucas es el videoclip cubano; el canal Clave le debe a Lucas su existencia y todos los sucedáneos que pululan por nuestra televisión . ¿Quieres algo más fuerte que todos te copien?

Desde tu experiencia, ¿qué le puedes decir a este Lucas de 2023?

“Muy sencillo. Lucas, sigue creciendo, no te detengas. Orlandito, cuídate mucho que al que más le interesa este proyecto es a ti. Ojalá tengas algún buen aprendiz de tus locuras que pueda llevarlas a cabo cuando por cualquier circunstancia no estés (Dios no lo quiera)”.