En No pasa nada, pasa todo
No pasa nada parecería una frase de consuelo. Sin embargo, en el videoclip homónimo que estrena la cantante Diana Fuentes esa afirmación alcanza matices esperanzadores. Ahora recuerdo El jardinero y la muerte, ese libro dolorosamente hermoso del escritor búlgaro Gueorgui Gospodínov en el que el protagonista dice a su hijo «No hay nada que temer», aún cuando los días finales del padre están contados. Hay una esencia que comparten el libro y el video: en la intimidad de las acciones cotidianas —en ese mundo interior, que puede ser un apartamento o un jardín florecido— hay tanta vida y tanta paz como seamos capaces de construir.




