¿Cuántos años tendrán los Rolling Stones?
No pude ver el rostro de ninguno de los integrantes de la banda The Rolling Stones desde mi rincón en esa plazoleta de la Ciudad Deportiva. Había pasado años escuchándolos en mi playlist. Ahora —casi de casualidad— estaba yo en La Habana y me topé con ellos al doblar la Avenida Salvador Allende y caminar luego cuadra a cuadra hasta el sitio del concierto. Era una larga distancia desde el apartamento donde dormía en la calle Maloja, entre Rayo y San Nicolás. El olor de la muchedumbre era una mezcla de perfumes, humo de cigarros, comidas de diverso tipo, sudor y gritos. Aunque parezca un disparate, en ese instante pensé que la bulla también se huele. Ni un solo segundo de silencio, ni un zumbido de una mosca, ni un pito de auto; solo ese sordo rugir de la masa que se movía en todas las direcciones y empezaba a detenerse. Llegado un momento, no me podía destrabar, estaba atrapado entre miles de personas. Hay datos que hablan de 40 mil, otros de un millón y medio.
