Silvio Rodríguez, Alejo Stivel y una carrera junto al abismo
Alejo Stivel y Silvio Rodríguez nos regalan una obra de lujo. En ocasiones hay que detenerse, consumir el arte y quedar en silencio porque todo está dicho. Sin embargo, toca a la crítica reseñar, establecer conclusiones, emitir un juicio articulado sobre un discurso estético. “Déjame en paz” es todo lo que se pide de una buena canción llevada al formato audiovisual. Stivel posee una historia como vocalista y fundador de la banda de rock Tequila que fuera un fenómeno en el Madrid de 1977. Sus piezas se convirtieron en himnos generacionales que se enfrentaban a la dictadura argentina, los convencionalismos, la falsa moral. Posee en su haber producciones con Sabina y La Oreja de Van Gogh. Esta propuesta junto al gigante Silvio Rodríguez nos conmueve, porque muestra una faceta del rock que se nos hace cercana, entrañable, humanista. Es el arte llevado a su porción más transparente.
