Una cosita: lenguaje urbano en el audiovisual

Una cosita, tema de Charly & Johayron tomó la posición número uno del Lucasnómetro y su videoclip da cuenta de ese diálogo con los barrios, con la calle que ya ha demostrado tener la pieza musical en sí misma. El video está producido por Nandirectedit y Planetrecords, un proyecto discográfico de Roberto Ferrante.

La sensualidad femenina es el móvil que desencadena el resto de las acciones en el audiovisual. Tres mujeres caminan por la ciudad y a su paso captan la atención de todas las personas sin distinción de género, clase social o edad.

A veces con toques de absurdo y otras coqueteando con la comicidad, el videoclip tiene elementos del documental y de la publicidad, el primero si tomamos en consideración que se apoya en los escenarios y la visualidad callejera para representar la historia; no en captar la realidad que ocurre sin modificarla que es a lo que se vincula, por tradición, el género documental. Y, además, tiene códigos publicitarios en la medida en que se enfoca en dar a conocer a los cantantes, su imagen, su estética desde el vestuario y su discurso gestual.

El despliegue coreográfico, que en el clip puede parecer espontáneo no lo es; hay una planificación del baile grupal, que por momentos pierde coordinación, pero que representa una parte significativa del video. Este es un clip performático que busca resaltar las figuras de los intérpretes y el ambiente callejero donde el género urbano encuentra buena parte de su público. Nótese también que muchos de los «personajes-actores» que aparecen en el audiovisual son jóvenes, una decisión que, con toda intencionalidad, apunta a conectar con la mayoría de los consumidores de este género musical.

Sin grandes rasgos destacables a nivel fotográfico y tampoco explorando caminos estéticos novedosos desde la visualidad, Una cosita, narra lo que puede ocurrir en una calle cualquiera, de una ciudad indeterminada. Sin embargo, un código gráfico en una revista mostrada en los primeros planos advierte que se trata de Cuba, idea reforzada al presentar imágenes del mar y el morro habanero. El video musical utiliza una historia de fondo como pretexto para mostrar una idea mayor: el espíritu y formas de expresión de lo urbano (desde el graffiti, el vestuario, el baile y la diversión). En tal sentido, esta última y la capacidad humana de distraer la atención ante la belleza femenina son visibles en el videoclip.

El fuego femenino se hace explícito cuando las tres mujeres pasan frente a un cartón de huevos y al instante nacen los polluelos, metáfora que dialoga con el vestuario rojo constrante de dos de las protagonistas y con la fogata encendida detrás de los cantantes que se mantiene todo el tiempo en el clip y que, a mi modo de ver, hasta ese minuto del video parecía un recurso aislado.

En el plano de la construcción del discurso narrativo se percibe una fuerte fragmentación: cortes de acciones aisladas y escenas diversas que alcanzan coherencia, únicamente, en el proceso de montaje del clip. Aquí la postproducción juega una papel fundamental en la búsqueda de la unidad dramatúrgica y visual.

En resumen, Una cosita es un videoclip que divierte, visibiliza la cultura urbana y conecta a los públicos.

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