Fotos: cortesía de Felo, realizador
La joven músico y devenida cantante, Sada, regresa al proyecto Lucas y lo hace con su primer audiovisual realizado en Cuba y por un creador del patio: Felo.
Con una sólida carrera como instrumentista clásica fuera de la isla, Sada apuesta por acercarse a las raíces de la música popular cubana. Desde ese interés prepara su primer fonograma, el que irá acompañado por un conjunto de materiales audiovisuales que completen la valía de la propuesta.
En Lucas, su aparición como artista novel en la pasada edición con el tema “ Como quiero yo” le abrió las puertas a una primera visibilización ante el púbico cubano. Esta segunda oportunidad llega con la canción de tono bailable “Pedacito de cielo”, que contó con la actuación especial del actor Ray Cruz y el trabajo fotográfico como principal elemento discursivo del audiovisual.
En esta oportunidad la artista se desdobla como un personaje más dentro de la historia, y sobre ese y otros detalles conversaremos en breve con parte de los protagonistas:

Sada, ¿por qué decides hacer este video en Cuba?
“Ante todo, creo que es una deuda con la música cubana de la que soy heredera junto con otras expresiones culturales que confluyen en mi manera de entender e interpretar la música. Como mismo sé que en Cuba hay un alto potencial creativo como hacedores de ella, también los hay como realizadores, y así conocí a Felo, un extraordinario joven director que junto a su equipo me ofreció mucha confianza, y me presentó al reconocido actor Ray Cruz. Entre ellos y el equipo de trabajo me ofrecieron mucha confianza, y a la par de ello como guion pude, entre otras cosas, disfrutar el encanto de La Habana Vieja, poder recorrer sus calles que siempre constituyen una maravilla.
También la locación interior en que filmamos algunas escenas me satisfizo mucho, por esa mezcla de elegancia y confort donde todo estuvo colocado a nuestra disposición y desde donde se regala una de las vistas más hermosas de la ciudad”.

Felo, ¿bajo qué criterios asumiste el trabajo con esta joven exponente de la música cubana?
“Bueno, siempre me gusta mantener la dinámica de trabajo y la tormenta de ideas con el artista, sobre todo, cuando es primera vez que trabajamos juntos. Me resulta indispensable esta comunicación, ante todo, para saber cómo le interesa mostrarse visualmente, y a partir de ese criterio meramente personal, poder aportar mi visión y experiencia».
Cuéntanos sobre el rodaje de “Pedacito de cielo”
“Lo cierto es que me encantó hacerlo, fue muy cómodo para ambos, incluso, para el actor Ray Cruz que no la conocía. Él también compartió el criterio de que se gestó una energía muy bonita, la ayudó mucho en cuanto a la actuación en el set, el trabajo frente a cámara, la suavidad de los gestos, la intensidad de las miradas. En fin, creo que el video es una bomba de buena vibra y causa sensación, sobre todo por el énfasis en la fotografía en función de las emociones.
Repito, en sentido general, resultó un rodaje bastante cómodo y divertido, sobre todo, porque no tuvimos los contratiempos habituales de la falta de corriente eléctrica, por tanto todo fluyó bien”.

¿Cuánto te exige asumir un trabajo por encargo?
“Como decía anteriormente, siempre procuro una estrecha relación con el artista y su obra para estar al tanto de lo que le gusta y en ese sentido mi equipo y yo damos el cien por ciento en cada trabajo, de modo que la exigencia comience desde nosotros mismos. Por tanto, todos los trabajos nos exigen mucho compromiso. Realmente terminamos muy contentos con el resultado al igual que Sada. Creo que se cumplió el objetivo de este primer video juntos que era lograr establecer su imagen, que el público la viera para que poco a poco la vaya reconociendo.
Es un proyecto lleno de energía bonita, tanto es así que pronto estaremos repitiendo la experiencia”.
A propósito de la grabación del primer fonograma de esta intérprete enfocado en la fusión de la música cubana con sonidos del mundo, Sada se propone llegar al público cubano con la frescura y cuidadoso tratamiento de su producción musical y sus arreglos. Por ese camino el videoclip asumirá su parte de lograr la empatía con un público que siempre agradece buen gusto y rigor dentro de la música popular de casa, única manera de universalizarse cada vez más.



