Autora Isely Ravelo Rojas
Con 22 años de presencia en el panorama de la música popular bailable cubana, la agrupación Maykel Blanco y su salsa mayor sigue sonando en sintonía con la gente. Ahora estrenan en Lucas “Cepillo y pasta”, un videoclip que desde el nombre del tema ya demuestra cuán cerca está del habla popular y de la jerga que nos identifica como cubanos.

El audiovisual, dirigido por Freddy Loons, ofrece protagonismo visual a los integrantes de la orquesta. Al respecto el líder Maykel Blanco, en entrevista para el programa Lucas, aseguró: «Me gusta mucho el trabajo en equipo, me siento muy cómodo así». Los músicos tocan la pieza sobre una plataforma con agua, a la manera de un concierto nocturno. En tal sentido, el uso de la plataforma y de la iluminación singulariza el video. Por un lado, la plataforma sobre agua ofrece una visualidad que juega con los reflejos, los movimientos de cámara y la distribución del espacio escenográfico y por otro, la iluminación apuesta por tonalidades rojas, azules, amarillas capaces de invitar al baile y la acción. Ambos elementos se combinan para lograr un fuerte despliegue escenográfico caracterizado por el dinamismo.
La energía de la orquesta en sí misma ya tiene una proyección audiovisual que no necesita añadiduras narrativas. Por eso, en mi opinión podía haberse prescindido de la historia paralela que cuenta el clip: una muchacha que recoge “cepillo y pasta” para irse a vivir con Maykel. Con escasos momentos de representación audiovisual, la narración queda abierta y no es posible asegurar que la joven finalmente se fue a vivir con él.

Con más de 100 mil vistas en Youtube el videoclip “Cepillo y pasta”, de Maykel Blanco y su salsa mayor, tiene otro elemento distintivo: la coreografía. En este caso, no como apoyatura en el material audiovisual, sino, y sobre todo, como protagonista. El cuerpo de baile se integra a la orquesta para convertir el escenario en un espectáculo.
Freddy Loons, quien con anterioridad ha trabajado otros videos de la agrupación como “Cafetera”, propone al público bailador una fiesta de luces, música, baile y disfrute. Crear alianzas perdurables entre director audiovisual y orquesta permite distinguir una estética visual común en el conjunto de videos musicales de la agrupación, y al mismo tiempo, exige del director una alta dosis de creatividad para evitar repetirse en cuanto a fórmulas e historias. Este videoclip aprovecha todas las potencialidades musicales y performáticas de la agrupación Maykel Blanco y su salsa mayor y encuentra en ella el poder comunicativo que los públicos saben identificar.



