Un paseo musical por La Habana Vieja
Pocas obras logran convertirse en un símbolo que aúne identidad con sentido universal. Casi siempre —cuando se pretende una pieza en tal dirección— obtenemos algo sobremodulado, que se comporta extemporáneo y ajeno con respecto al objeto en sí. Digo esto a raíz de revisitar —vía YouTube— la Misa Cubana de José María Vitier. Concebida como un homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre, la composición destaca por su construcción canónica que, no obstante, violenta con armonía los elementos internos y se sale del lugar común a partir del uso de ritmos caribeños, instrumentos afros y sonoridades nacidas de la transculturación.
