Un tal Lucas está de aniversario
En los años de mi infancia, allá por la década de los 90, apareció en mi pantalla de televisor un programa sobre el videoclip. Al inicio hablaban de un tal Lucas. Los sets eran extraños, como salidos de una catástrofe. El tono de los presentadores se movía entre la parodia, lo serio y lo trágico. No sabías cuándo te estaban hablando sobre algo real o cuándo te tomaban el pelo. Era un tiempo donde no había otras maneras de enterarte de las cosas y vivíamos con la radio y la televisión puestas. Así que, en nuestra ingenuidad, todo lo que dijeran los medios era real. Por eso, al escuchar que existía un agente Basterrechea que investigaba a los posibles premiados de un concurso de videoclip, lo tomamos un poco en serio. El programa jugaba con el humor negro y la sospecha, creaba narrativas, hacía gala de una lógica lateral, totalmente ida de los pensamientos acartonados y rígidos de entonces.


