Cosas que ya sabemos, pero debemos retomar
Hay una zona del reparto que se encuentra comprendida entre la fusión y la porción más pura del subgénero donde podemos apreciar buena parte de los fenómenos de corte social que alguna vez fueron inherentes a este ritmo. A saber: la violencia simbólica, el dinero como jerarquización, el consumo y el sexo como pilares justificativos de cualquier tipo de comportamiento. La línea entre arte y su opuesto (cualquiera que sea su forma) se torna aquí muy delgada y apenas la logramos definir a partir de un necesario ejercicio de crítica. Pienso en esto cuando veo el material Yo lo sé que circula en las plataformas bajo la autoría de Nany La Kbra, Ja Rulay y Yomil. Sin puritanismo alguno —quien me conoce sabe que no lo padezco— este videoclip nos dibuja una serie de acciones mediante la secuencia de fotogramas donde se me pierde el sentido del discurso y apenas me llega un golpeteo incesante. Me refiero a la necesidad de esclarecer mediante las herramientas del desmontaje semiótico aquellos significados que subyacen. Incluso cuando, en muchas ocasiones, aparecen de forma “inconsciente” en la obra.
