ARTICULOSENTREVISTAS

Un bolero sangriento, pero sobreviviente

Irael Rojas Bolero_Sangriento

Ni el morbo de un accidente, ni la descripción del asfalto teñido por la sangre: Bolero sangriento sedujo al público por las imágenes de amor-decepción que describió Buena Fe a través de esa canción.

La trágica muerte de dos amantes, la infidelidad que tras el accidente se descubre y el desasosiego en las respectivas parejas —los exengañados mujer y marido— se cuenta de manera concisa desde el primer hasta el último acorde, sin pausas para coros o estribillos intermedios.

Cuenta su autor, Israel Rojas, que fue ese suceso uno de los casos que conoció cuando estudiaba Derecho. Valor añadido a la canción: una historia realísima.

Sexto tema del CD Sobreviviente (EGREM 2017), Bolero Sangriento apostó por el género homónimo que parece pasado de moda y sin oportunidad ante ritmos más comerciales.

Fue un riesgo que Buena Fe decidió correr y cuyo resultado se revela hoy en la preferencia de un público que convirtió al video clip de la canción en uno de los más vistos en las plataformas digitales, aún sin tener a su favor la promoción en los medios masivos de comunicación. Suerte que no escapó de ser también un clip nominado en la categoría de Video más popular durante los pasados Premios Lucas 2019, en los que por primera vez el género alcanza la simpatía de los televidentes en dicho certamen.

“Decidimos hacer el video (dirigido por Jorge Pentón) porque Bolero Sangriento fue la canción que más caminó de boca en boca —dice Israel—, la que vimos crecer poco a poco, hasta escuchar una plaza llena cantarla”.

La canción es desgarradora, como desgarradores deben ser los boleros. Muestra la dicha y la desdicha, la negación y la resignación, y el adjetivo sangriento no solo se refiere al accidente, sino también a cuánto, tras una desilusión amorosa, nos puede sangrar el alma.

“Aunque Bolero… parece ser un tema que solo habla de amor, roza con temáticas existenciales que nos acechan todo el tiempo como la infidelidad y la accidentalidad”, afirmaría hace un tiempo Yoel Martínez.

Bolero Sangriento no es un tema para describir o hablar de este: es para ser escuchado por primera vez en la más pura intimidad con uno mismo, y descubrirlo en ese espacio donde estamos nosotros y nuestros pensamientos.

Es una de esas canciones que bien podrían ser reproducidas una y otra vez en la soledad de una victrola. Su historia, su melodía, sus imágenes, la convirtieron en una de las imprescindibles del disco Sobreviviente, para sorpresa de muchos —escépticos ante ese género musical.

Quizás la causa de su aceptación en tiempos de ritmos más movidos, y que sea el primer bolero nominado al premio de la popularidad, pudiera encontrarse en los propios versos con que termina la canción:

“Tengo la vida que aún marchita reverdece/ tenías razón cuando afirmaste tantas veces/ que cada cual se llevará lo que merece”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 + 9 =

98 − = 91