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Alex Duvall: del fútbol a la música

Alex Duvall del fútbol a la música

Para todo periodista es muy gratificante cuando una entrevista se convierte en agradable conversación, un espacio de complicidad donde fluyen preguntas y respuestas. Así me sucedió con Alex Duvall, una joven promesa del género urbano en nuestro país. Un apasionado por su trabajo, de una disciplina sorprendente y con un carisma especial.

Aunque el encuentro se pospuso varias veces, la espera valió la pena por eso te invito a conocer un poco más de quien dice que Lo que pasa en La Habana, en La Habana se queda. ¿Será cierto?

¿Cómo fueron tus inicios en la música?

Empecé en la música con 9 años, cuando decidí componer mi primera canción, desde entonces no paré de hacerlo. En ese tiempo practicaba natación y también fútbol. Mi vida consistía en entrenar y crear canciones. Siempre estaba escuchando música para inspirarme y eso me mantenía motivado.

Durante un período intenté hacer cierta conexión con el canto y estuve en un grupo llamado Los Clavelitos, pero comencé a cambiar la voz y me involucré más con el futbol durante 4 años; hasta que lo dejé a causa de una lesión y volví a encontrar la música.

La música la retomé como una forma de salvación, de reencontrarme a mí mismo por el golpe que supuso dejar el deporte. Fue cuando me decidí a cantar de manera aficionada pero siempre preparándome y aprendiendo.

A penas a los 17 años comencé como corista del Chacal y Yakarta, luego trabajé con William el Magnífico. Después de intenté hacer algo en solitario pero aún no era el momento.

Una etapa importante en tu carrera fue el tiempo que compartiste con Habana C ¿qué significó para ti ese período?

Tengo muy gratos recuerdos de ese tiempo. Un día tuve una llamada de Yuly, la directora de la orquesta, quien quería hacerme un casting y escucharme. Yo tenía una mentalidad un poco cerrada y no me atrevía a cantar salsa, pero mi mamá me exhortó a aprovechar la oportunidad para superarme y conocer nuevos estilos musicales, y así poder rodearme de músicos que pudieran aportarme nuevos conocimientos. Comencé una aventura con este grupo en 2014, que me permitió conocer todas las provincias y conectarme con el público.

Llegué a Habana C un poco después del éxito Bailando, pero tuve la oportunidad de participar en otros hit como ¿Quién le dice al corazón?

¿Cuándo decides que ya es el momento de hacer tu carrera en solitario?

A pesar de mi juventud siempre he tenido las ideas claras y con mucho trabajo, entrega y disciplina. Visité a Osmani Espinosa y le presenté mi disco, a él le gustó. Juntos hicimos algunos arreglos a las canciones y actualizamos el lenguaje de los textos a como hablamos los cubanos, a nuestras frases populares.

Haciéndolo fue la primera canción. Luego vinieron más como ¿Por qué no le dices?; Yo sé que te molesta junto al Micha, y muchas otras. Ya en el verano de 2017 pusimos a la consideración del público La resaca no me va a matar, una canción donde quisimos atrapar la esencia del verano. Fue todo un éxito y es una de las que el público más me pide en los conciertos. Olvidando los números en listas de éxitos, en reproducciones en Youtube, etc, lo más importante es la aceptación de mis seguidores.

Un éxito que continúa dándome alegrías es Feliz con él, un dueto con Diván. Considero que las colaboraciones son imprescindibles para cualquier artista. En nuestro caso, Diván y yo tenemos púbicos similares, sobre todo la juventud y las féminas. Nuestra unión propició que sus admiradores se fijaran un poco en mí y viceversa. De ahí la importancia cada artista puede aprender del otro y nutrirse de nuevas experiencias.

¿Qué estrategia utilizas para tus videos clip y cuán importante crees que son en la carrera musical de cualquier artista?

Generalmente siempre quiero probar nuevas cosas, trabajar con un director diferente, porque cada cual te saca una parte de ti que desconocías. He trabajado con Manolito Ortega, Héctor Álvarez, Freddy Loons, Jose Rojas, Charles Cabrera y Felo. Usualmente tengo una idea previa de la canción: en el caso de Puchunguita, hay una melodía de trompetas y en seguida pensé en Mariachi.

Para nadie es un secreto que una canción sin un video es como si le faltara algo. Las personas necesitan escuchar, pero también ponerla imagen y una historia a esos temas y conocer un poco del artista, de su carisma y manera de conectarse con la audiencia. Incluso la canción puede no ser un éxito, pero si el video es bueno, te cambia todo. Prefiero siempre hacerle un video clip a mis canciones, crear personajes e historias que a la gente puedan gustarles: ya sea un mariachi o un motorista dentro del Latinoamericano.

Seguramente de Alex Duvall escucharemos mucho más a partir de ahora, pues se va consolidando como uno de los exponentes más fuertes del género urbano en Cuba. A sus fans les corresponde que cada canción y video no solo se quede en La Habana, pues el talento y la pasión de Duvall merecen ir más lejos como sus ganas de hacer feliz a su público.

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